Pocos elementos del universo ejercen un poder seductor tan subyugante sobre las personas como el satélite lunar. Tan venerada como temida, la Luna ha sido protagonista de cualquier fenómeno espiritual, en todos los rincones del planeta y para todas las civilizaciones. Por eso, es fácil entender la presencia de la luna del tarot. Un símbolo tan potente del cosmos tenía que estar presente y de forma privilegiada en las artes esotéricas.

Es momento, pues, de entender todo su significado e influencia dentro del tarotismo. Es una de esas cartas donde más claramente se pone de manifiesto el la ambivalencia de la simbología del tarot, el claroscuro de su significación. Un reto de interpretación que solo está al alcance de videntes con unos poderes de conexión y recursos adivinatorios por encima de la media.

La representación planetaria en el tarot

En las barajas del tarot hay tres cartas que representan el sistema planetario: el sol, la estrella y la luna. Cada uno de estos naipes va asociado a mensajes de gran calado, relacionados con el destino y con la esencia de la persona que hace la consulta con un sentido de largo alcance.

En esta línea hay que entender la profunda simbología de la luna del tarot dentro de la videncia. Es una carta muy compleja, como ya pone de manifiesto el propio diseño del naipe. La escena que está dibujada incluye, además del satélite en sí mismo, otros significativos elementos como los dos perros o el río que aparecen en la escena. Sin duda, es una de las tiradas del tarot que más confusa puede resultar si no la interpreta una vidente profesional.

Cómo es la carta de la luna del tarot

La carta de la luna en cualquier baraja de tarot tiene una puesta en escena muy alejada de la simplicidad. La luna aparece en un primer plano, en la zona superior del dibujo. En el clásico tarot de Marsella, es una semiluna creciente, con un rostro humano de perfil. Completan la composición unos rayos multicolores que atraviesan toda la carta, uniendo sus distintas partes.

En la parte inferior aparecen dos perros que interactúan con la Luna y un estanque habitado por un cangrejo, que parece nadar en dirección al satélite. Y, para terminar la escena, un camino que pasa entre dos torres y acaba en unas montañas que se vislumbran en el horizonte.

Numerosos elementos, cada uno de ellos con su propio significado e interrelacionados que, como te decíamos antes, hacen que la interpretación de esta carta del tarot sea de las más complicadas, imposible si no se cuenta con la inspiración del don innato de la videncia.

Significado de la carta lunar

De manera genérica, la luna del tarot simboliza el mundo onírico, el plano de los sueños y la intuición. Ocurre como en el mundo real, la luna permanece en un segundo plano, con una luz más tenue y sutil, frente a la potencia y fuerza del sol que lo inunda todo con su poderoso reflejo.

En cualquier tirada del tarot, es importante tener en cuenta la posición en la que sale cada carta, si está del derecho o invertida. En el caso de la Luna, aún es más importante si cabe tener en cuenta esta posición por lo que afecta al significado del mensaje:

  • Luna en posición vertical: es la carta que más simboliza tu psicología y personalidad. Cuando aparece del derecho está hablando de tus miedos presentes y de cómo los proyectas hacia tu futuro. Te incita a ilusionarte, a romper los bloqueos internos con los que tú mismo te limitas. Te incita a romper con esos lazos del pasado que te atan y te impiden alzar el vuelo hacia tus sueños.
  • Luna al revés: te recuerda que acabas de atravesar un momento delicado, en el que te has sentido engañado o utilizado. Pero, todas esas energías negativas están empezando a dejar de influirte, están perdiendo poder. Estás en ese punto en el que tienes que quitarte ese peso de encima. La luna del tarot invertida es augurio del inicio de un periodo de tu vida liberador y especialmente enriquecedor. Por último, te avisa sobre la peligrosidad de dejarte llevar por los extremos, racionalidad o emocionalidad. Lo que debes es buscar el equilibrio.