Las personas que tenemos el don de la premonición podemos utilizar cualquier instrumento para hacer nuestras predicciones. De hecho, a menudo recibimos el nombre de médiums precisamente porque somos nosotras el medio que utilizan las fuerzas del universo para comunicar sus mensajes. Yo me siento más identificada cuando se refieren a mí como vidente de luz, porque ese es mi más profundo deseo, abrir un camino de esperanza guiando a quien lo necesite. Igual que hacen los faros con los navegantes perdidos en el mar.
Sin embargo, he de reconocer que la lectura de las cartas del tarot es una de las prácticas esotéricas en las que más cómodamente me desenvuelvo como vidente de luz. Además de proporcionar las respuestas de una forma más rápida y concreta, he comprobado que los clientes se identifican más con este método adivinatorio, genera más confianza y facilita la comunicación. Por eso, intento siempre ofreceros las tiradas y barajas de cartas que mejor expresen todo lo que puedo transmitir en mis sesiones de tarotismo.
¿Qué es el tarot vidente de luz?
En esta línea, el tarot vidente de luz ha sido uno de mis grandes descubrimientos. Por supuesto, sigo utilizando otras barajas más clásicas y conocidas, pero siempre que es posible, tengo cierta preferencia por echar estas cartas de tarot tan singulares.
Estas 78 cartas, en principio, parecen como cualquier otro mazo que usemos las tarotistas. Tiene sus 22 arcanos mayores y sus 56 arcanos menores, pero las imágenes son tan expresivas que es muy fácil entender lo que nos están diciendo. Es curioso, son los mismos arquetipos convencionales de toda la vida, sin embargo, en una versión actualizada. Esa contextualización hace que sea más sencillo integrarlas en nuestro mundo y, como consecuencia, que sus mensajes se entiendan sin confusión.
Las primeras experiencias con un gabinete de videntes
Me gusta explicar a quienes me visitan que las cartas nos cuentan una historia sin necesidad de usar palabras solo mediante la fuerza y sensibilidad de sus imágenes. Sin duda, el tarot vidente de luz lo hace como ningún otro. Sobre todo, esta baraja de tarot es eficaz para romper prejuicios y temores en personas que se inician en la consulta de un gabinete de videntes.
Y es que, los naipes del tarot convencional pueden resultar amedrentadores para los neófitos. Para mí, como vidente de la luz, esos bellísimos dibujos basados en la imaginería medieval y en las raíces de la nuestras culturas más ancestrales son enormemente inspiradoras. Sin embargo, dependiendo de la tirada de cartas que aparezca, he comprobado en directo cómo hay personas que se atemorizan o les resulta muy dura esa visión.
Con este tarot esta impresión se suaviza, incluso desaparece. Los tonos más suaves y las representaciones un tanto bohemias de los arcanos generan mayor relajación, especialmente, cuando tenemos enfrente un debutante, alguien que se acerca por primera vez al mundo del tarotismo.
Un universo de luz y sombra
A todo lo anterior, todavía hay más magia que añadir cuando hablamos del tarot vidente de luz. Una de las cuestiones que más cautiva de estas cartas es que muestran de una manera muy expresiva el plano de la luz y el plano de las sombras que son intrínsecos al universo.
Como vidente, entiendo que únicamente en el equilibrio entre esas fuerzas iluminadoras y las más indescifrables está la armonía. Parte de mi labor como guía espiritual es hacer entender que es inevitable convivir con ese espacio más tenebroso, menos tangible, pero igual de real. Debemos dejar de tener miedo a esa parte más negativa, porque con nuestras energías positivas podemos hacerles frente. Es más, esa lucha es esencial para nuestro crecimiento personal.
Sin duda, el tarot y otras ciencias esotéricas sirven para tomar conciencia de esa realidad universal, de todo lo que nos rodea y condiciona nuestras vidas. Un tarotista no hace que te resignes ante un futuro predestinado. Todo lo contrario. Nuestra función es que descubras tu potencial, las posibilidades que tienes aunque las desconozcas, para ser determinante en el camino que tomas. Acude a una tirada de cartas, sea cual sea el tarot elegido, con un espíritu abierto, con ilusión y esperanza. Un gabinete de videntes profesional y experimentado siempre encontrará la mejor fórmula para que te sientas identificado con tu propia realidad.
